Próximos estrenos: Lo que más quiero

Te quiero, pero te odio

Lo que más quiero, de Delfina Castagnino, con Pilar Gamboa, María Villar, 76 min, 2010

Planos largos y estáticos. La belleza y quietud del lugar se reflejan en ellos. Las protagonistas fuerzan su relación con diálogos vacíos, silencios incómodos y acciones contenidas, dejando percibir sus verdaderos pensamientos. Un relato ascético define sus circunstancias personales, a partir de premisas sigilosamente introducidas a favor de la trama. El motivo de la película se genera gradualmente. El ritmo contemplativo estimula la progresiva inmersión, inmoviliza la mirada, por el placer vouyeur de saberlo todo. Delfina Castagnino se limita a describir lo necesario, desde el interior de la puesta en escena, haciendo de los detalles su gran atributo. No excede los límites de la diégesis, todo lo que allí transcurre queda registrado, y con un suave y escaso montaje, conectado.

Pura intuición. El vínculo de los personajes se descubre por los rastros que van dejando. Amigas de la infancia, quizás compañeras de colegio o vecinas de algún barrio porteño. Una parece haber seguido a su padre al sur, mientras la otra continúa su vida en la ciudad. El momento personal de cada una hace incompatible la relación. Sus actitudes esquivas, cargadas de incertidumbre, van creando las pautas que definen su accionar, negando la antigua complicidad de su trato. Sus conflictos distantes, entre lo trágico de la muerte y lo inevitable de una separación, impiden que intenten intervenir para ayudarse. Mientras una debe hacerse cargo de su nueva vida, la otra escapa, pretendiendo tapar cualquier situación que la haga pensar en ello. Dos tristezas distintas, dos formas de superar un amor que ya no existe en lo cotidiano.

La alternancia de puntos de vista entre una protagonista y la otra, intenta resolver el título de la película, lo que ellas tienen que descubrir por sí mismas, de ahí el singular, Lo que más quiero. En su duración vemos el progreso de cada una, cómo tienen que ir enfrentando la realidad, siempre de forma descriptiva. Los encuentros entre las protagonistas van creciendo en intensidad, con matices definidos por la situación que atraviesan. Las escenas que comparten hablan de su estado de ánimo y su forma personal de manifestarse. A la vez, muestran las diferencias del entorno, del campo y la ciudad. Cuando las acompaña una bebida se crea significativamente un ambiente sintomático. El mate, con conversaciones incómodas y forzadas. En ese momento se presenta el conflicto de la visitante, a la vez, las formas de la ciudad. Luego, con el vino, la local y más reacia rompe con su angustia. Pero este momento de intimidad es interrumpido por el celular, que vincula a su amiga con Buenos Aires, mientras que el silencio y las noticias locales de la radio son la verdadera conexión del lugar. La frialdad de su relación acaba con el juego. Cuando vuelven a la infancia, a correr, reír y relajarse, una cerveza en lata, más casual e informal, será la mediadora en la resolución del conflicto, el (re)nacimiento de la confianza.

El manejo del tono logra la variabilidad de las emociones. Escenas muy graciosas, y otras, cargadas de una sensibilidad pura que conmueven inesperadamente por su naturalidad. Éstas se corresponden directamente con la gravedad de sus conflictos. La fotografía, en un escenario favorecido por su belleza, deja transcurrir las horas. Correspondiéndose a la estética buscada, la luz varía en una misma escena, con nubes que no se muestran, pero que se dejan notar, acrecentando lo fortuito de la narración. La tendencia primaveral de las imágenes va en paralelo con la necesidad de las protagonistas de renovar su vida, de crecer, de empezar de nuevo, luego de un duro invierno. Pero el toque más eficaz es responsabilidad de las actrices. Castagnino les deja el trabajo a ellas para desentrañar sus propias historias. Sin lugar a duda, Pilar Gamboa y María Villar fueron fundamentales en su obra. Matías Piñeiro en Todos mienten ya las había presentando, Lo que más quiero las destaca.

Soledad Bianchi

Esta nota fue publicada originalmente en: http://www.hataricine.com.ar/2010/04/bafici-2010-te-quiero-pero-te-odio/


Chéjov, lo absurdo y lo Hendler

Es increíble lo instaurada que está dentro de la pantalla la imagen de Hendler. Un personaje que responde a su propio Star system; tímido, expresivamente introspectivo y algo neurótico. Maravilloso es como llena ese vacío en la pantalla con su no-acción o su acción interrumpida, fallida, reprimida. Mejor aún es ver como devora los límites, volviéndose omnipresente. Gracias a Hendler ya no vamos a necesitar a Hendler. Trascendió al personaje, ahora es un fuera de campo o más aún, su propio género. Un género que le da identidad al nuevo cine Uruguayo.

Aún así, suena absurdo que un personaje tan Hendler no sea interpretado por él mismo. Casi tan absurdo como los cambios que sufre el protagonista de Norberto, apenas tarde cuando se ve hundido en la decadencia. Decadencia pasiva que es la generadora del conflicto, y como todo conflicto a lo Hendler, no se lo combate sino que se acentúa hasta llegar a la ridiculez.

Sepan disculpar la incapacidad de omitir “Hendler” del crítico quien cayó en eso ya 6, 7, 8 veces en 2 párrafos. Es muy difícil omitirlo se respira en cada plano. Incluso él mismo lucha con la dualidad, en el límite de lo autorreferencial  (la crisis de los 30 y pico) y el desligue del estereotipo (cameo sonoro donde casi no se lo reconoce, diciendo que está por comenzar el segundo acto).

Siendo perspicaces podemos suponer que la adaptación, reinterpretación o diálogo con Las Gaviotas de Chéjov fue la forma de resolver dicho conflicto de representación. Una obra dentro de otra obra donde los personajes, relacionados de una u otra forma con el mundo del teatro, discuten sobre la creación, la representación y sus propias vidas con las que llegan a mezclar los límites. Persona, actor y director se superponen. Al igual que el protagonista quien se identifica con su papel, adopta sus cualidades y asume su nuevo rol. Así como, desde ahora, Daniel adopta su papel de director.


 GJGS

 Trailer:

  


Patria alegremente rosa

ROSA PATRIA

Guión y Dirección: Santiago Loza

Fotografía: Paulo Grandio

Producción: Liliana Paolinelli, Cristina Fasulino

“No queremos que nos persigan, ni que nos prendan, ni que nos discriminen, ni que nos maten, ni que nos curen, ni que nos analicen, ni que nos expliquen, ni que nos toleren, ni que nos comprendan: lo que queremos es que nos deseen”

Néstor Perlongher. El sexo de las locas.

En esta arengadora enumeración se puede encontrar el espíritu de la lucha de Néstor Perlongher. Su exuberante militancia homosexual buscaba liberar a la sexualidad y no liberar a los homosexuales, alejarse de las falaces categorías cerradas y acotadas –a las que suelen inclinarse los engominados noteros televisivos- liberando el deseo y sus múltiples e inesperadas formas. A diferencia de la gran mayoría de las militancias revolucionarias de izquierda, la de Perlongher no excluía el deseo, el juego y la alegría. Sin por eso dejar de denunciar injusticias y atrocidades con terrible crudeza sobrecargada de frondosos adjetivos.

Rosa Patria hace suyo este espíritu con humilde inteligencia y sensibilidad sin resignar un cuidado estilo propio. Siendo un documental sobre una lucha, un exilio, una derrota y un destino trágico (Perlongher murió de SIDA a los 43 años) no condesciende jamás a la angustia llorona, al enojo vengativo o a la melancolía melancólica. Nos deja más bien una vital sensación de esperanza revolucionaria, de alegría y de ganas de hacer y de creer; es una maravillosa propaganda de la felicidad.

Santiago Loza pacta con el barroquismo del personaje y lo incorpora a la trabajada puesta en escena. Para cada entrevista usa una angulación diferente, a veces concientemente extraña, siempre con claroscuros y cámaras prolijas. Es una puesta por momentos teatral, de sótano cultural clandestino. Pero más que nada es una puesta juguetona. Lúdica no, juguetona. Manteniendo un mismo clima calmo y reflexivo, favorecido por una selección de entrevistados siempre interesantes y generosos, va variando los recursos del montaje, de sonido, de encabalgamiento de las voces e imágenes, de puestas de cámara… Como si buscara algo o alguien, con más curiosidad y coraje que frustrada insatisfacción. Todo esto sin ponerse nunca delante del público, sin narcisismo cinematográfico, trayéndonos al fabuloso personaje, presentándolo y compartiendo una mirada de admiración y cariño con nosotros.

Ignacio Izaguirre

Esta nota fue publicada originalmente en Hatari Cine!

http://www.hataricine.com.ar/2009/04/cobertura-del-bafici-2009-patria-alegremente-rosa/


Santiago Loza

Ante el estreno de Los Labios, película co-dirigida por Santiago Loza e Ivan Found, Cine Refresco! acompañará la retrospectiva que se realizará desde el jueves 5 de mayo al director de Extraño, Rosa Patria, entre otras. Se proyectarán en la Lugones todas las películas del ganador de múltiples premios en festivales nacionales e internacionales. Santiago Loza, también guionista de la gran película Parapalos, es uno de esos nombres que resuenan en el ambiente, sobretodo en el festivalero, que nosotros ya conocemos y decididamente apoyamos.

Los Labios se podrá ver durante el mes de mayo en la Lugones, Malba Cine y KM del INCAA. Estos son los horarios de la restrospectiva:

-Jueves 5
14:30 Extraño
17:00 Cuatro mujeres descalzas
19:30 y 22:00 Los labios.

-Viernes 6
14:30 Rosa patria
17:00 Artico
19:30 y 22:00 Los labios.

-Sábado 7
14:30 La invención de la carne
17:00 La risa
19:30 y 22:00 Los labios

-Domingo 8
14:30, 17:00, 19:30 y 22:00 Los labios

ESTÉN ATENTOS!! vamos a ir publicando notas sobre las películas y el evento.


Carta al Padre

Novias madrinas 15 años, BAFICI 2011

Mi terapeuta me dijo una vez, que uno se empieza a definir como hombre cuando habla de su padre. Los hermanos Levy hicieron lo propio y se calzaron los largos en la competencia nacional del 13º BAFICI. Gran debut a manos de un documental plagado de personajes exóticos rescatados de una sedería.
Entre paños y sedas se presentan los aparentes protagonistas, versátiles, divertidos y distintos entre sí. Cada cual, bien definido, le suma textura a la historia. Pero dentro de este docu-comedia-judía se esconde un fin kafkiano. Diego y Pablo Levy le filman una carta al padre. Los reproches y agradecimientos no vendrán en una larga factura manuscrita sino mediante las imágenes e historias de vida de sus personajes. Entre retazos de telas y anécdotas irán construyendo al padre. Al Negro, como le dicen. Una cámara tímida lo seguirá siempre desde abajo, como queriendo no molestar, reproduciendo el punto de vista del niño, del hijo. Una mirada llena de admiración y respeto. Una mirada con tanto respeto que no llega a involucrarse. Mantiene una distancia que no mantiene con los otros protagonistas. Se agiganta y mistifica la figura de “el negro”. A través de ellos ahondará en su carácter. Lo dictatorial y solidario, su fe y descreimiento, su humor irónico y su mal humor, su cara de culo y su… su cara de culo. También su visión de los hijos, el fracaso de no convencerlos de seguir con el negocio familiar y el orgullo de haberles dado todo para que pudieran ser lo que ellos quisieran. En fin, miles de aristas que forman a una persona escabullida en una vida de sedería.

GJGS

Trailer:



Un documental de ficción: directed by Jorge Mario.

La tecnología analógica que hace posible el uso familiar del cine es el Súper 8. Con su apogeo en los 70′, miles de personas pudieron acceder, hasta con micrófono para grabar sonido directo, a este nuevo medio que se fue adaptando para el uso práctico doméstico. Gran novedad para registrar acontecimientos. Este recurso es representado por un objeto que causa diferentes reacciones ante su presencia: la cámara, la novedad temida, amada, ignorada por quienes se enfrentaban a ella.

En la gran introducción de Amateur, transcurren imágenes filmadas con ese formato ejemplificando el uso familiar del mismo, con un narrador que enumera los diferentes recursos utilizados. Las piezas son unidas por la recurrente estética de los paisajes, los típicos saludos arengados por el camarógrafo de turno, la afinidad para proyectar visiones caseras de la realidad. Found footage de imágenes, montadas por la homogeneidad de uso de los activos sujetos filmantes. Frenkel logra con esto marcar la tendencia de época, las reacciones ante y desde la cámara, siendo el silencioso objetivo ejemplificar las diferencias y similitudes que poseen estos films con los del creador de Winchester Martin. Jorge Mario, encerrado en Concordia, es el responsable del nacimiento de este personaje, que debe vengarse porque unos malhechores mataron, entre otras cosas, a su mujer. Esta ficción casera con encuadres Spaguetti Western es la que argumentalmente nos permite conocer a este gran protagonista.

La valentía tras la cámara, reviviendo las aventuras que el cine le dejó, desde el contenido, pero también desde su forma. Jorge Mario usa el Súper 8 para trascender el formato familiar con una idónea afición amateur. Con sueños de estatuillas doradas, pero siempre entendiéndose aficionado. Su motivación: The Way of Gaucho, filmada allá en su pueblo cuando era un niño. Ahí conocemos el segundo hilo conductor de la película, el ombú, considerado por él como monumento histórico, pero ignorado por los demás habitantes, quienes desconocen tanto su existencia como la de Jaques Tourneur. Pero no solo es un cineasta aficionado, también es un fanático de todo lo que se pueda coleccionar, enumerar, imitar, reflexionar, hacer. Alguien que ante todo quiere conservar su vida, dejarla documentada y también honorificada cerca de los límites de su pueblo. Ofelia, la gran partenaire de esta historia, hasta el momento, quizás la única que conocía la entera fascinación de su esposo por el coleccionismo. Ella lo sigue y apoya, hasta sin quizás entenderlo. Cada traje que Ofelia le plancha a Jorge es un nuevo capítulo que Frenkel nos muestra de este personaje.

Un entusiasta de la melancolía. Súper héroe de las estadísticas de su propia vida. Él filma por atracción, pero también para tener algo que guardar y coleccionar. Lo hace porque vio como 13589 películas, contadas por él con exactitud matemática y anotadas una por una, con biografías de autores y actores. También lo hace para ganarse premios que él mismo crea. Para hacer películas, pero también para mostrarlas. Néstor Frenkel aprovecha el personaje de la mejor forma, volviéndolo mítico, mostrando todos sus hobbies, desde los deportivos hasta los artísticos, los ambiciosos y los inútiles.  El desglose de su vida, sus gustos, el retrato de cada gesto, de las actitudes y emociones que comparte con quienes lo rodean. Con tono de comedia, este documental deja una marca en el decimotercer Bafici, como tiempo atrás hizo con Construcción de una ciudad. Un placer vivir la historia del odontólogo multifacético de Concordia, con una película que apela a la realidad, porque supera a la ficción.

By Soledad Bianchi


Un Mundo Errante

Escribiendo una nota sobre el film de Rodrigo Moreno me vi encerrado en frases estiradas, párrafos que no dicen nada y contenidos vacíos. Prácticamente estaba proyectando los tiempos muertos de la película en la crítica pero no como recurso estilístico. Y para que no se levanten de la computadora y se vayan sin leer la nota decidí hacer un punteo práctico y fácil para comprender éste, Un  Mundo Misterioso.

-         El tiempo: Eje de la película. El director reflexiona, experimenta y juega con su personaje, el espectador y las sensaciones de estados anímicos y malestares que el tiempo produce. Los interminables tiempos muertos, la estaticidad de los protagonistas, los planos sostenidos y la duración del film: todos recursos que suman al agobio temporal.

-         Tiempo como motor: El tiempo se transforma en espacio y el espacio en distancia. Y la distancia hay que recorrerla. Lo que a simple vista parecía anclar, en realidad destraba.

-         Viaje iniciático: Boris comienza un viaje en donde se redescubre. Sutil ironía de Moreno que su transporte sea un auto construido en un país ex Unión soviética de Europa del este. Encima es un Renault 6 rebautizado toskha. Se burla de la identidad, sus personajes no parecen tenerla, se manejan en un mundo falso, hipócrita. Todo es una farsa.

-         Bacilo Bressoneano: Como lo explicitó en la pantalla y confirmo en conferencia después de la función en el Atlas Sta. Fe, Robert Bresson infectó el estilo de la película. Es muy probable que se haya contagiado por Martín Rejtman, citado intertextualmente a través de  Ingrid (Rosario Blefari) también conocida como Silvia Prieto.

-         Autoconciencia: Hasta la médula. Desde el comienzo nos avisa mediante los diálogos de los personajes. Las primeras palabras que se dicen en la película son “Nos tenemos que tomar un tiempo”. Como Boris, el espectador queda perplejo sin comprender como se mide ese tiempo. Eso lo descubriremos durante el desarrollo. Otra referencia a su cine dentro del film es la escena en que los amigos se cruzan en la librería. “El autor del libro se toma ciertas libertades que no se tomó en su opera prima (…), mejor que sea en la segunda y no en la primera sino iba a terminar haciendo Best Sellers”. Moreno se despega de la imagen de El Custodio, y va por algo menos digerible para desgracia de nuestro colega de Escribiendo cine. O la frase “La novela comienza bien pero después se va perdiendo en detalles sin importancia y termina no pasando nada (…) ¿y el final? No sé, no pasa nada”. El que avisa no traiciona… 

-         Lo análogo: Dijo Moreno terminada la función que filmó toda la película en formato 1:1´37. El formato de las primeras películas, mucho más cuadrado, anti panorámico, anti LCD. La elección estética responde a un capricho. Quería que en la escena en que Boris fumaba un porro, al convidar todos le dijeran que no y que ese no, quedara fuera de campo y la única forma física de filmarlo era en ese formato. Paradójico es que en una película de casi dos horas donde se le da tanta importancia al tiempo, la escena más corta (dos minutos aprox.) defina los otros 118 minutos restantes. Lo cierto es que el formato exalta la sensación de ansiedad, encierro y rigidez de los personajes.

-         Conclusión: Pasado el primer tercio del film (el más dinámico y divertido) la película tiende a volverse demasiado distanciadora y el espectador comienza un duelo consigo mismo viendo cuanto dura sosteniendo la mirada en la pantalla antes de mirar para el costado a ver si su compañero de butaca lo sufre tanto como él. Más que un mundo misterioso Moreno nos presento un mundo errante en donde las ideas vagan sueltas y queda en uno anclarlas con nuestras mejores competencias posibles.


By GJGS

Trailer:


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