Wichis para todos

Parte del encanto de los festivales de cine es el raid de películas totalmente desconocidas a las que uno se enfrenta sin una intensión previa. Algún hueco en el fixture personal nos obliga a aventurarnos a cualquier función que tengamos a mano. Es jugarte un pleno, all-in. Tenés todo por ganar y nada que perder. Es eso o te quedas matando el tiempo en el StarBucks. Cuando le pegás la sensación es maravillosa. Sentís que el festival ya valió la pena y querés compartir tu descubrimiento (casual) con el mundo.

Bueno, este no fue el caso. Sipo`hi – El lugar del maduré son de esos plomazos étnicos que el BAFICI tiene la mala costumbre de presentar. Una película bastante carente y monótona, quizás por su falta de recursos. Paneos sucios, trabados, y una desconexión narrativa entre las historias. Se abusa de la voz en off y se deja de lado el lenguaje de las imágenes. Se impone el Wichi. La tradición oral tiene que prevalecer, y se busca en la pantalla la forma de que esto suceda. Estamos en un mundo primitivo. Un mundo nostálgico que desconfía de lo nuevo. Desconfía del cine como recurso para comunicar su cultura a otras generaciones. Somos testigos de una comunidad que se desvanece en fade. Desgraciadamente la enorme carga de compromiso de la película no compensa sus propias deficiencias. Más allá de lo rico e interesante de los cuentos Wichis, el film termina por no comunicarse y por ende, manteniendo una distancia infranqueable.

By GJGS

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Un cinéfilo, con amor.

La fantasía se convierte en realidad. Se sienten en la cinemateca años de dedicación al arte que por su propia técnica convierte las imágenes fijas en movimiento. La sucesión de fotos del caballo, que gracias a su proyección multiplicada hizo posible el cine allá por el siglo XIX, se vuelven la representación de la primera parte de esta ficción. Sin ser proyectados a una cantidad de fotogramas por segundo esas imágenes son sólo planos aislados. El cine necesita de la técnica para subsistir. Sin proyector no hay película. Sin fondos, no hay cinemateca. Sin rédito, no hay quien aporte fondos, porque para algunos la cultura se basa en la industria y los pulmones no alcanzan para llevarla a cabo. De esto se trata la película, haciendo foco en un personaje particularmente abnegado por la causa.

Si no fuese por las llamadas a su padre, parecería que el personaje vive allí, rodeado de metraje de fílmico, de VHS donde se oculta la llave que da vida a la salas. De herramientas para arreglar asientos, de un pequeño interés por una mujer, que lo hace practicar en solitario la invitación a tomar un café que sabe va a rechazar. De repente todo termina. La pantalla desaparece, y ese vacío congela el alma del cine, del espectador. Jorge queda aislado de su mundo y sale a una calle transitada, sin dirección, con sólo una idea que florece de forma desbocada, la de poder conquistar a esa mujer en la llanura oriental. Los matices se vuelven clásicos, se vuelven cinematográficamente absolutos.

Él va en busca de ella, que antes rechazó cordialmente un café, y tiene dos horas para esperarla, las dos horas más absurdas y satisfactorias de su vida. La cinematografía de su realidad. Fuera de la cinemateca, pero dentro del cine que siempre vio, comentó y proyectó. Su vida se vuelve una película en la que se le anima a todo, y a todos. Deja el cine detrás del proyector, para volverse actor. Da clases que no le corresponden, da una lección sobre la mentira, esa misma mentira que nos hace creer que no existen los 24 cuadros, que la película no se compone de fotogramas. Se anima a mirarse, a transformarse, a dejar sus cosas viejas, a bailar en una escalera. Ahí es cuando se anima a volver al cine como espectador, y lo logra acompañado.

Federico ‘Cote’ Veiroj, director de este homenaje al cine, conocido por su anterior película Acné, unetodos los vértices que hacen posible la existencia de una película, más allá de la filmación donde él pone su aporte. El protagonista, no por casualidad devenido en actor, es Jorge Jellinek y su participación hace completa esta gran figura geométrica imaginaria. Cómo crítico opera desde dentro mismo de la cinematografía. La vida útil, repleta de contrastes cinéfilos, envuelta en un blanco y negro que en la segunda parte se vuelve aún más verídico en su intención. Con música que reaviva las imágenes, que las lleva a cumplir su cometido de incitar al espectador a disfrutar la película en sí misma, y la del protagonista. La vida cine.

By Soledad Bianchi


Crítico de críticos

Estrenamos sección con otra nota de Ignacio Izaguirre repasando las repercusiones de The Rati Horror Show.

Vivan los críticos!

Cuando se estrenó El rati horror show en el BAFICI 2010, escribí esta nota. Creía que iba a ser el defensor solitario de un héroe despreciado por críticos esclarecidos, sedientos de sangre terrenal. Me preveía orgulloso, del lado del pueblo, contra la tiranía formalista de los lentes de marco grueso.

Sin embargo el héroe prevaleció.

La película de Enrique Piñeyro se estrenó en el circuito comercial y de dieciséis críticas y reseñas que pude relevar, sólo una es negativa. Carlos Federico Rey acá, se queja con razón -pero sin corazón- de la “megalomanía” y “la estupidez canchera” del director. El resto de los cronistas coincide en rescatar su capacidad para presentar los hechos y las pruebas. A varios se les adivina cierta antipatía por los vicios comentados por Rey. Acaso lo molesto de Piñeyro es la nula capacidad para reírse de sí mismo o mostrarse falible. Por eso la comparación que hace Javier Porta Fouz con Nani Moretti en la edición en papel de El amante/cine parece errada.

En todas las notas se impone un tono de entusiasmo y fervor; la película es apasionante y contagia ansias de justicia furiosa. Es necesaria y justa la mención de Diego Battle acá a los atributos masculinos del director. En todas, falta una mención más cariñosa a la hermosa maqueta viva en la que se reproducen los hechos.

Mi favorita es la de Horacio Bernades en Página/12. En su nota logra instalar la pregunta por el valor cinematográfico del film, exponer todo lo negativo (es el único que menciona lo ridículo de la escena en la que se le dispara a una media res, además de lo antipático del tono sobrador de Piñeyro y su narcisismo) y, aún así, no perder el entusiasmo ni debilitar su aprobación.

Me gustó también la nota de Diego Maté. Devela el misterio de la simpatía que despierta el director a pesar de todo: es su “carácter rebelde” lo que le da esa impronta de héroe. Además, Maté  pone el acento en el – muy contemporáneo- tema de los medios de comunicación. Uno de los grandes aciertos narrativos de El Rati… es la paciente y rigurosa transformación de una historia en su contraria. La historia a deconstruir aparece en el comienzo directamente tomada de los canales de noticias. El acusado -y fusilado- Fernando Carrera, al ser entrevistado en la cárcel en el 2007 dice premonitoriamente: “… la gente le cree a Clarín no a mí, yo haría lo mismo”. Cuando dice “Clarín” lo hace como genérico de “diario”. Hoy esa frase se carga de sentido.

Por un carril parecido anda Pablo Arahuete acá. Es el único en hacer notar que la mención a Kostecki, Santillán y el Puente Pueyrredón no es sólo la explicación de por qué Carrera hizo un recorrido diferente ese día. Las famosas “dos nuevas muertes” de Clarín y el facilísimo gatillo policial aparecen implícitamente en esa mención.

En el film hay además un personaje casi invisible a pesar de aparecer mucho en pantalla. Natalia Trzenko en La Nación lo compara bellamente con el Dr. Watson de Sherlock Holmes. Es Germán Cantore, el editor que hace las veces de interlocutor modesto de Piñeyro. Es el opuesto del director y al dialogar con él nos da el lugar de espectadores de cine, rescatándonos del de puros receptores de información.

Hay otros personajes más invisibles habitando la historia. Son las dos mujeres y el chico atropellados en el episodio. Casi no se mencionan ni hay familiares de ellos entrevistados. Queda para otra nota un análisis más detallado de estas ausencias. Se puede arriesgar una teoría: los críticos coinciden en que la película adopta el género policial detectivesco. Esos testimonios, más propio del drama, estaría entonces fuera de lugar.

Por último, hablando de personajes ausentes, no se menciona -pero se adivina- un grupo de médicos que atendieron a Fernando Carrera lleno de balas. Son los personajes más envidiables en toda esta historia. Pasaron de salvar a un asesino despiadado, a darle una oportunidad a la víctima de una injusticia insoportable. Me gusta imaginarlos sentados en el cine con cara de “ustedes no saben quién soy” y una sonrisa relajada.

By Ignacio Izaguirre

La nota pudo leerse originalmente acá


La grilla paralela

Arrancó la 13º edición del maratónico festival de cine independiente y ya pudo sentirse en los alrededores del Abasto. El aglomeramiento de cinéfilos copando las escaleras del Shopping o merodeando el punto de encuentro BAFICI fueron las postales de un día agitado. Pero como no solo de Hoyts vive el hombre, me hice una escapada al auditorio donde se presentaba la XXIXº edición del concurso de cortometrajes George Méliès. Este concurso organizado por la embajada francesa reparte premios más que interesantes. El Primer Premio consiste en un pasaje a Francia con estadía por invitación del gobierno francés para la presentación del corto en el Festival Rencontres cinémas d’Amérique Latine de Toulouse. El 2° y 3º puesto se llevan tres latas de película virgen Kodak 16mm color, su revelado y transfer a video en Cinecolor y el 3º lugar.
El concurso impone una temática distinta año tras año. La del 2010 fue piscinas y su ganadora Piscis, de Brenda Urlacher. Un corto de gran despliegue técnico, generoso en tomas acuáticas que juguetean con las sombras. Estas que se pierden en la profundidad al mezclarse con un fondo abismal y luces que revelan fragmentos objetualizados del cuerpo de la protagonista. Urlacher crea una atmósfera cargada de rasgos poéticos.
Piscis fue presentado junto con Introducción a la electrología de Tomás Frontroth.
Introducción… cuenta una entretenida historia en stop motion sobre artefactos de cocina paranoicos. Efectiva, divertida, y por sobre todo muy bien narrada, nos hace acordar a Toy Story.
Ambos fueron aperitivos para los cortos en muestra que podrán verse en la grilla del festival.
Y si querés chusmear un poco más, acá te dejamos Introducción a la electrología y Piscis para que te diviertas un rato.

Piscis

Introducción a la electrología

By GJGS



Refrito

Acá les dejamos una nota de nuestro editor estrella, Ignacio Izaguirre, de la anterior edición del BAFICI, donde se estrenó The Rati Horror Show (Enrique Piñeyro, 2010).
Para los que no la vieron o quieren volver a verla se proyectará el sábado 16 de abril a las 17:00 hs en el BAFICI al aire libre (Pasaje Carlos Gardel 3100)

No te la pierdas, Cine Refresco te la recomienda. Enjoy!

Viva Piñeyro

Es facilísimo hablar mal de El rati horror show. Es fácil empezar por la autorreferencia casi megalómana de Piñeyro. Esa patología ha dado grandes directores y grandes películas cuando la padecen personas carismáticas, hermosas o encantadoras. Piñeyro no es nada de esto.

Su narcisismo lo lleva a querer ser todos los héroes. Sacando conclusiones frente a un auto baleado emula al fiscal Garrison de JFK. Se desespera por tener la oportunidad de decir “back and to the left, back and to the left”. Se reclina en su sillón y pretende argumentar incisivamente. Pretende impresionar a la cámara.
Juega a Rambo con un pañuelo en la cabeza mientras monta un ridículo despliegue de tecnología. El objeto es demostrar lo que no estaba en duda: que las balas hacen mucho daño.
No evita hacer de Gandalf por un ratito al hacer desaparecer unas balas con un soplido.

Pero en su desesperación por ser idolatrado es capaz de enfrentarse a personas siniestras con este documental de título horrible.

Eso sí lo convierte en héroe.

Criticar esta película por su forma es una inmoralidad, un snobismo y una tilinguería. Es ponerse del lado de asesinos y mafiosos sólo para no dejar de pertenecer a una elite iluminada, para no ser confundido con la chusma. Esta vez el contenido se impone, esta vez no es rojo, es sangre.

No hay nada más angustiosamente frustrante que la injusticia. Es muy posible que cuando se estrene este documental se corrija una. La banda perversa de pistoleros deberá dejar la policía y algunos irán presos. Tres jueces patéticos pasarán, al menos, un mal rato. La TV deberá revisar (pero no lo hará) las versiones policiales antes de copiarlas. El público perderá (por unos minutos) la inocencia.

Los investigadores Pablo Tesoriere y Pablo Galfré son héroes. Piñeyro también. Quizás haya miles de anécdotas sobre lo desagradable y jodido que es como persona. Quizás sea un tipazo. Pero ahora se ganó en buena ley los aplausos que tanto añoraba. Otros, con las mismas aspiraciones pero menos coraje, pretenden esos aplausos denunciando pequeños coimeros y transas de cuarta.

Negarles a los tres la ovación que se merecen en nombre de una supuesta ética formal es de miserable.

By Ignacio Izaguirre

La nota se publicó originalmente en Hataricine.

Resumen:


Indie Nacional

La carrera del animal, de Nicolás Grosso (Competencia Argentina)

Una carrera sin meta, una angustia reprimida y un desarrollo tan frenético como trabado. Nicolás Grosso nos involucra en una persecución constante y sin sentido. La información no abunda y cuando la hay no esclarece, enturbia. Sumergidos en una abstracción y distancia Bresson-Rejmaniana seguimos las (in)decisiones del protagonista. Un protagonista que no parece querer serlo y al cual la vida le pasa.

Con un blanco y negro granulado, La Carrera Animal carga de textura y superficie a la pantalla como contrastando con el vacío que generan sus personajes. Este trabajo estético se asemeja mucho a Mutual Appreciation de Andrew Bujaslski. La similitud no es solo estética, sino también narrativa. La cadencia, los tiempos, la concepción de los personajes envueltos en un mundo que les es ajeno marca las similitudes entre los directores. Familias apáticas, un padre ausente, tan ausente como el sentido, y una soledad que sólo desaparece al encontrarse a sí mismo. Un viaje iniciático lo enfrenta a sus propios miedos y a los ajenos. Lo enfrenta al amor y a su familia. En definitiva, lo enfrenta a la vida.

By: GJGS

Horarios aquí


Nota Editorial

Actitud Refresco!

Una nueva mirada dentro del circuito comercial, y una diversidad de gustos sobre festivales y cineclubes. Cine Refresco ofrece un espacio para compartir con quienes estén interesados disfrutar del cine y la cultura en todas sus expresiones.

Quienes componemos Cine Refresco no respondemos a un criterio cinéfilo más allá de los gustos personales, nuestro compromiso es con el cine. La idea es abarcar las posibilidades que nos ofrece el cine en todas sus formas, que por suerte, siguen siendo muchas. Para lograrlo creamos distintas secciones entre las que se encuentran:

–         Estrenos Refrescos: Películas imperdibles que pasaron por la cartelera, quizás desapercibidas y te queremos recomendar.

–         Compromiso Dossier: Un espacio dedicado a directores o películas esenciales,  con la debida atención que se merecen.

–         Autores Refrescos: Nos damos el lujo de hablar de nuestros directores fetiches.

–         Atención al cliente: Una sección subdividida en la que encontraran, Alternativa refrescas!, donde cubriremos la agenda de cineblubes que presentan una propuesta interesante para el cinéfilo que se cansó de los multiespacios pochocleros. También ciclos de cine y festivales de Buenos Aires comenzando con BAFICI. Y si estás aburrido el fin de semana y no sabes que ver, contás con Recomendaciones de videoclú on line, para que tus gustos se reflejen en pantalla.

–         Crítico de críticos: ponemos la lupa sobre notas de revistas y escritores especializados, o no. Las comparaciones son odiosas, aquí serán divertidas.

Para finalizar, mejor dicho para comenzar, en la decimotercera edición del festival más recorrido del circuito porteño  nos encargaremos de las competencias del BAFICI, haciendo énfasis en las producciones nacionales y latinoamericanas. Esperamos que disfruten de la web al leerla tanto como nosotros al hacerla.

Esto recién empieza, nos proponemos ir más allá del cine, porque la cultura es lo que nos interesa, en todas sus formas y magnitudes.

Saludos, Cine Refresco