Karin Idelson presents; 69 love songs

En Canción de Amor, la mirada y sobre todo el oído se posan sobre la vida cotidiana de los personajes del film. Se hace hincapié en la musicalización de sus tareas rutinarias. La particularidad y nexo entre todas las historias son las canciones de amor. Algunas en versiones exóticas, bastardas o adaptaciones de dudoso gusto.

La película empieza muy eufórica dando la sensación de que en la sala iban a terminar todos saltando y cantando las canciones arriba de las butacas, tal como Sergio Wolf, su presentador, arengó. Sin embargo, transcurrida la primera parte, el film baja su intensidad, cambia su ritmo y termina centrando la atención en los sonidos ambientales, que al principio parecían quedar relegados a un segundo plano sonoro. Eso no ocurre y los roles se invierten. Los ruidos urbanos acaban siendo la verdadera banda sonora de nuestras vidas, haciendo la base rítmica de esas canciones que escuchamos a diario.

Karin es fotógrafa y tiene muchos trabajos que respaldan su currículum. La influencia misma de la fotografía se nota en cada plano y cada encuadre del film. Por momentos demasiado estáticos y con primeros planos que nos aíslan del espacio no dejándonos tener una confiable noción del mismo y en consecuencia nos sumerge en el sonido flotante.

Canción de Amor trasciende su destino clippero y escapa al lugar común del documental de observación enlazando los fragmentos de ciudad orquestando sus ecos urbanos.

By GJGS